Una vez llegado a buen puerto ( enhorabuena a todos los aprobados ), permitirme que recuerde una poesía que escribí en este foro antes de empezar a estudiar la oposición y que al final ese sueño se ha hecho realidad.
Perdonar el tochazo , pero es que estoy muy contento.
Tres amigos nos juntamos
en un bar un mediodía
de oposiciones hablamos
la que más nos convenía
Uno dijo “ Notarías “
otro exclamó ¡ vaya cirio ¡
Y yo que soy más sensato
les propuse la de “ Auxilio “.
Aceptaron mis razones
repasamos calendario
debatimos condiciones
y compramos el temario,
Todo aquello que faltaba
nos lo dieron de prestado
una gente muy enrrollada
en un foro muy salado.
Y a partir de aquí a estudiar
todo el día si es preciso
mucha tela hay que cortar
y el tiempo es muy remiso.
Lo de la ley ….un horror
me parece tan ridículo
¿ es que al legislador
le pagaban por artículo?.
Después de estudiar las normas
y repasar con ahinco
hago los tests y no hay forma
me pillan en cuatro o cinco,
pero no me vengo abajo
y continúo valiente
esto es cuestión de trabajo
aunque seamos mucha gente.
Por fín el día esperado
primer examen….segundo…
espero estar aprobado
lo comenta todo el mundo.
Tras días de nervio y pena
de movidas y recursos
llega al fín la “ buena nueva “
ya sólo queda el concurso.
Y la larga travesía
finaliza en “ buen puerto “
madre mía que alegría
¡ tenemos plaza..es cierto ¡.
Y gritando alborozados
en la calle así nos vemos
todos juntos abrazados
¡ tenemos plaza tenemos ¡
Una señora nos vé
y asustada nos repele
-los “ ultra sur “ otra vez
subiendose a la Cibeles-
-No señora no se entera
no es de esa plaza la cita
es que ya somos colegas
de Bermejo y Calamita-.
Y a partir de aquí lo feo
pero hay que ser valiente
soy el rey del papeleo
y del trámite pendiente.
Y cuando pasen los años
si me responden las piernas
a subir algún escaño
por la promoción interna.
Este momento tan bello
se desmorona al instante
cuando me cogen del cuello
y me empujan adelante.
-Hijo despiertate ya
que yo el café te preparo
que tienes que ir a sellar
el papelito del paro.
Y ante tanta reprimenda
me levanto con empeño
¡ que manera más tremenda
de despertar de un gran sueño ¡.
P.D. Ya no es un sueño, je,je.